miércoles, 10 de noviembre de 2010

La paradoja de la conservación… La discriminación subjetiva de especies… Las especies especies feas, desagradables, etc. merecen vivir…?

Ejemplar de Balliviaspongia wirrmanni de color verde por la presencia de algas simbiontes tomado de un tallo de totora extraído para alimento de ganado (San Pedro de Tiquina, Bolivia 10 setiembre de 2005). Fuji FinePix 205.

Me declaro un conservacionista apasionado, pero no por eso puedo dejar de ser autocrítico con mi propia profesión y al menos “intentar” ser objetivo. Después de todo la ciencia intenta ser objetiva. El problema es que los científicos no lo somos, condición humana que le dicen… Y es que cuando uno habla de conservación de la naturaleza, los primero que nos viene a la mente son imágenes del panda gigante, la pantera nebulosa de las nieves, el koala y para la cuestión local, el jaguar (Phantera onca), el jukumari (Tremarctos ornatus), el aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), el gato andino (Leopardus jacobita), etc. Si nos ponemos a analizar la cuestión, veremos que en la gran mayoría de los casos se trata de especies carismáticas, megacarismáticas, hermosas a la precepción por demás subjetiva humana, etc. y por si eso no bastara adecuadamente promocionadas a través de estrategias de marketing que las muestran en su matiz lo más neoténico posibles, como se observa en los peluches y demás representaciones al respecto. Los empresarios, ONG´s, OG´s, gustosamente dan dinero a campañas para salvar a tales especies, existen instituciones de voluntarios dispuestos a invertir tiempo de su vida gratis para la causa conservacionista de tales especies y lo que es peor aún estudiantes de Biología y Ecología también!!! Lo que no esta mal, pero para dar un ejemplo de lo que sí está mal; desde hace 8 ó 10 años vengo realizando encuestas con mis estudiantes de Zoología, Biología y Ecología (Grado y postgrado) donde les pregunto: Cuántos estarían dispuestos a ser voluntarios en una campaña para la conservación del panda gigante (Especie exótica a todas luces), y año tras año, la unanimidad gana. Repito la pregunta para saber cuántos estarían dispuestos para una campaña homóloga con el Jukumari y de similar (no igual) manera casi la unanimidad gana. Para el caso del aguará guazú, el analfabetismo funcional gana; en el área andina de Bolivia no tienen la más remota idea de lo que es, como consecuencia de la educación colonizadora que recibieron… Pero la frutilla del postre viene cuando pregunto por una especie andina que si conocen, el mauri (Trichomycterus dispar, Lago Titikaka) y ahí la unanimidad vuelve a ganar, nadie está interesado en participar en una campaña para conservar el mauri. ¿Por qué? Veamos algunas opiniones de futuros biólogos, ecólogos, Ing. Ambientales y por que no, conservacionistas: Es un bicho muy desagradable, es negro, no me inspira nada, tiene el carisma de un perejil, es repulsivo, repugnante y un muy largo etc. Ni que hablar de cuando les pregunto por Balliviaspongia wirrmanni, para la cual los comentarios rayan lo despectivo: Las esponjas son para el baño, esa cosa no sé para qué sirve, etc. Las especies carismáticas, emblemáticas son utilizadas para enseñar desde temprana edad y el alfabeto con animales es prueba de ello, luego los peluches de tales especies representadas en su faz más neoténica continúan el proceso hasta la etapa adulta tocándonos la fase “tierna” y despertando sentimientos maternales y/o paternales al respecto (Después de todo para eso sirven los caracteres neoténicos en nuestra especie, no?). La televisión educa discrimadoramente de igual forma, ya que tanto los dibujos animados como series de televisión e incluso documentales, hacen hincapié en las especies carismáticas, excepto alguna excepción como Bob Esponja… La cuestión es que por la subjetividad humana traducida en el carisma de las especies, su subjetiva belleza, etc. reciben la atención de quienes destinan dinero a la conservación pero peor aún son las que reciben la atención mayoritaria de biólogos, ecólogos y conservacionistas en detrimento de aquellas menos agraciadas como la, para mí, bellísima (También soy humano!!) Balliviaspongia wirrmanni, especie endémica de porífero del Lago Titikaka. Demás está decir y no corresponde ahora ahondar en la importancia que posee cada especie en los ecosistemas y en funcionamiento armónico de la Madre Tierra, pero justamente por ello, considero que hoy por hoy, la conservación sesgada como está a lo carismático, emblemático, lo subjetivamente hermoso está discriminando su función, está discriminando la biodiversidad… ¿Sonó muy duro? Haga una estadísticas de cada país y vea las campañas de conservación a ver qué porcentaje está dirigido a grupos importantísimos ecológicamente hablando como los Nematoda, Insecta, Arachnida, Porifera, Cnidaria, etc. analice cuánto dinero se invierte en especies carismáticas y cuánto en los grupos que acabo de mencionar… Haga una estadística de cuántos programas de televisión se dedican a las especies carismáticas y cuántos a las que no son y me dará la razón, le guste o no.


Actualmente el Lago Titikaka, agoniza por la contaminación minera, los residuos sólidos, los metales pesados de baterías de automóviles, pilas etc. y sobre todo por la extracción masiva de totora con destino a subvencionar la ganadería exótica alrededor del lago Titikaka (Ver al respecto http://ambientebiotabolivia.blogspot.com/2010/07/cronica-de-una-muerte-anunciadaiii-la.html ) y precisamente las especies más damnificada son especies cuasi endémicas como el hermoso Trichomycterus dispar y la endémica e igualmente hermosa Balliviaspongia wirrmanni que depende los totorales como hábitat y sustento. Sin embargo, su condición subjetiva de especies poco agraciadas probablemente ayude a condenarlas a su extinción… La paradoja de la conservación… Es por ello, que necesitamos educar diferente, necesitamos educar en la igualdad, necesitamos una educación que no discrimine, necesitamos hacer conocer a las especies con un trato pedagógico equitativo, enseñar a nuestros estudiantes a amar a la Madre Tierra con todas sus criaturas como son; valorarlas menos subjetivamente, después de todo ese es el objetivo de la ciencia de la conservación… Conocer para amar, amar para conservar, conservar para prosperar…(Richard in Richard y Contreras Z. 2010)  Sin discriminar

BIBLIOGRAFÍA CITADA

RICHARD, E. & D. I. CONTRERAS ZAPATA. 2010. Educación ambiental para el tercer milenio, Homenaje a la Madre Tierra. Volumen I. APUNTES DE CLASES. Para capacitar, capacitadores… Editorial EcoDreams Multimedia. DL 4-1-612-10, ISBN 99905-0-536-5. La Paz, Bolivia. 366 p.

 
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